Durante décadas, el amianto fue uno de los materiales más utilizados en la construcción y en diferentes sectores industriales debido a sus propiedades aislantes, su resistencia al calor y su durabilidad. Sin embargo, con el paso de los años se descubrió que este material representa un grave peligro para la salud humana. Actualmente, el amianto está prohibido en España, pero todavía sigue presente en miles de edificios, naves industriales y viviendas antiguas.
La presencia de amianto en cubiertas, depósitos, bajantes o tejados supone un riesgo importante cuando el material comienza a deteriorarse o se manipula incorrectamente. Por ello, la retirada de amianto en Zaragoza debe realizarse siempre mediante empresas especializadas y autorizadas, capaces de garantizar un proceso seguro y conforme a la normativa vigente.
¿Qué es el amianto y por qué se utilizó tanto?
El amianto, también conocido como asbesto, es un conjunto de minerales compuestos por fibras microscópicas extremadamente resistentes. Durante muchos años fue considerado un material ideal para la construcción gracias a sus características:
- Resistencia al fuego
- Gran capacidad aislante
- Durabilidad frente a la humedad
- Bajo coste económico
- Resistencia química
Por estas razones, se utilizó masivamente en España entre los años 60 y 90, especialmente en productos como:
- Placas de uralita
- Cubiertas industriales
- Tuberías y bajantes
- Depósitos de agua
- Conductos de ventilación
- Paneles aislantes
- Tejados y cerramientos
El problema principal es que las fibras de amianto son altamente peligrosas cuando quedan suspendidas en el aire y son inhaladas por las personas.
¿Por qué el amianto es tan peligroso?
El mayor riesgo del amianto aparece cuando el material envejece, se rompe o es manipulado sin las medidas adecuadas. En ese momento, libera fibras microscópicas invisibles que pueden permanecer en el aire durante mucho tiempo.
Al inhalarse, estas fibras penetran profundamente en los pulmones y el organismo no puede eliminarlas fácilmente. Esto provoca daños progresivos que, en muchos casos, tardan años en manifestarse.
Uno de los principales problemas es que los síntomas suelen aparecer décadas después de la exposición, lo que dificulta detectar el origen de la enfermedad a tiempo.

Enfermedades relacionadas con el amianto
La exposición prolongada al amianto está directamente relacionada con enfermedades muy graves e incluso mortales.
Asbestosis
La asbestosis es una enfermedad pulmonar crónica causada por la acumulación de fibras de amianto en los pulmones. Produce cicatrices en el tejido pulmonar, dificultando la respiración y reduciendo la capacidad respiratoria.
Los síntomas más habituales son:
- Falta de aire
- Tos persistente
- Dolor torácico
- Fatiga constante
Cáncer de pulmón
Las personas expuestas al amianto tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar cáncer de pulmón, especialmente si además son fumadoras. El riesgo aumenta considerablemente con el paso de los años y la exposición continuada.
Mesotelioma
El mesotelioma es uno de los cánceres más agresivos relacionados con el amianto. Afecta principalmente a la pleura, que es la membrana que recubre los pulmones.
Se trata de una enfermedad muy grave y con una elevada tasa de mortalidad.
Otras patologías
El amianto también puede provocar:
- Fibrosis pulmonar
- Placas pleurales
- Enfermedades respiratorias crónicas
- Problemas cardiovasculares derivados de la falta de oxígeno
¿Dónde puede encontrarse amianto actualmente?
Aunque su uso fue prohibido, todavía existen miles de construcciones antiguas que contienen amianto en diferentes elementos estructurales.
Los lugares más comunes donde puede encontrarse son:
- Naves industriales antiguas
- Garajes y almacenes
- Cubiertas de uralita
- Tejados agrícolas
- Bajantes de fibrocemento
- Depósitos de agua
- Conductos y tuberías
- Fachadas y cerramientos
Muchos propietarios desconocen que sus inmuebles contienen amianto hasta que realizan reformas, inspecciones o trabajos de demolición.
La importancia de contratar empresas especializadas
La retirada de amianto nunca debe hacerse por cuenta propia. Manipular este material sin conocimientos ni equipos adecuados puede liberar grandes cantidades de fibras peligrosas al ambiente.
Por este motivo, la legislación española exige que este tipo de trabajos sean realizados exclusivamente por empresas inscritas en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo por Amianto).
Estas compañías aplican protocolos de seguridad muy estrictos:
- Uso de equipos de protección homologados
- Sellado y aislamiento de la zona
- Extracción controlada del material
- Transporte autorizado de residuos peligrosos
- Descontaminación completa del espacio
Además, garantizan el cumplimiento de toda la normativa medioambiental y sanitaria vigente.
Retirada de amianto en Aragón
En Aragón todavía existe una gran cantidad de edificaciones antiguas con presencia de amianto, especialmente en zonas industriales y agrícolas.
Por ello, es fundamental contar con especialistas tanto en huesca como en teruel, capaces de realizar inspecciones, diagnósticos y retiradas seguras.
Una correcta gestión del amianto no solo protege a los trabajadores y propietarios, sino también a los vecinos y al medio ambiente.

¿Cuándo conviene realizar una inspección?
Es recomendable solicitar una revisión profesional si:
- El edificio fue construido antes del año 2002
- Existen placas de uralita deterioradas
- Se van a realizar reformas o demoliciones
- Hay tuberías antiguas de fibrocemento
- Se observan materiales desgastados o agrietados
La detección temprana permite planificar una retirada segura antes de que aparezcan riesgos mayores.
Beneficios de eliminar el amianto
Retirar el amianto de una vivienda o nave industrial aporta numerosas ventajas:
- Mayor seguridad sanitaria
- Cumplimiento legal
- Revalorización del inmueble
- Prevención de enfermedades
- Reducción de riesgos ambientales
- Tranquilidad para propietarios y trabajadores
Además, cada vez más normativas impulsan la eliminación progresiva de materiales peligrosos en edificios antiguos.
El amianto sigue siendo uno de los materiales más peligrosos presentes en muchas construcciones antiguas. Aunque durante años fue ampliamente utilizado, hoy sabemos que sus fibras pueden causar enfermedades muy graves e incluso mortales.
Por eso, ante cualquier sospecha de presencia de amianto, es fundamental recurrir a empresas especializadas capaces de realizar una retirada segura y profesional. Actuar a tiempo protege la salud de las personas, evita riesgos innecesarios y garantiza el cumplimiento de la normativa vigente.










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