El sofá es la pieza central de un salón de estilo moderno porque determina la atmósfera del espacio y condiciona su distribución. Al momento de realizar la compra, es recomendable encontrar un modelo que sea funcional y cómodo a la vez.
Tal como indica el galardonado diseñador de interiores Jaime Beriestain, “la gente desea sentirse cómoda, no vivir en un showroom”. Por lo tanto, se deben evitar aquellos sofás que son estéticamente bellos, pero molestos de usar.
De acuerdo con las últimas tendencias de este año, para crear una estética moderna hay que elegir sofás curvos, tapizados en terciopelo o bouclé, de colores cálidos. Estas piezas tienen que ser flexibles, con mecanismos adaptables. Por ejemplo, con asientos deslizantes o módulos que se puedan reorganizar a gusto del usuario.
Sofás curvos: fluidez en los espacios
La silueta orgánica de los sofás curvos rompe con la rigidez de los ángulos rectos de las paredes, aportando dinamismo al ambiente. Sus líneas suaves crean ambientes más acogedores, que invitan al encuentro y a la conversación.
Al no imponer límites rígidos, son ideales para espacios abiertos porque generan que la transición entre las distintas zonas sea fluida. Refuerzan la sensación de armonía que la mayoría de las personas desean generar en el salón.
Sofás tapizados en terciopelo y bouclé: la importancia de la textura
El terciopelo es un tejido de pelo corto y denso que refleja la luz creando efectos visuales que aparentan volumen. Su suavidad y brillo sutil aportan sofisticación al salón. Este clásico reinventado que se asocia al teatro le da un toque elegante a cualquier modelo contemporáneo de sofá.
Por su parte, el bouclé es un tejido de alta durabilidad cuya estructura de hilos actúa como una barrera contra el frío, lo cual lo convierte en una opción acogedora. Su acabado rizado y mullido transmite jovialidad al espacio. Es ideal para crear ambientes descontracturados.
Sofás flexibles: personalización y modularidad
El estilo de vida de los usuarios evoluciona y esta dinámica exige que los muebles sean versátiles. Los sofás con asientos deslizantes cuentan con mecanismos que permiten ajustar la profundidad e inclinación de los asientos para adaptarse a personas de diferentes alturas y a distintas posturas corporales.
Por otro lado, los sofás modulares dan la posibilidad de reorganizar el mueble según las necesidades del momento. Se pueden sumar cuerpos para recibir visitas, eliminar módulos para optimizar áreas pequeñas, o cambiar la forma en que se acomodan para que se adapte a una esquina, por poner sólo algunos ejemplos.
Sofás de colores: bases cálidas y acentos
Los sofás de estilo moderno tienen tapizados de colores cálidos y naturales. Son tonos que transmiten serenidad y se integran con el resto de mobiliario, indiferentemente de que este sea de madera o metal. Entre los más populares se destacan el verde oliva, el terracota, el gris cálido y el beige.
El secreto de trabajar con estos colores de base radica en saber combinarlos con accesorios que generen contraste. Por ejemplo, cojines o mantas superpuestas de color azul profundo o mostaza.
¿En dónde se pueden comprar sofás modernos?
Las cadenas internacionales suelen ofrecer mobiliario estandarizado, que se fabrica de manera masiva y no está asociado a ningún estilo en particular. Se trata de modelos prácticos y accesibles, con diseños genéricos, cuyas piezas para armar tienen calidad media.
Si se quiere diseñar un ambiente con un estilo particular, utilizando muebles de buena calidad que garantizan durabilidad, es recomendable evitar ese tipo de negocios. Una opción más acertada es ponerse en contacto con fabricantes de sofás que ofrezcan un servicio personalizado.
Ellos crean diseños únicos por pedido, teniendo en cuenta las preferencias de cada usuario. Usan materiales de mejor calidad y elaboran los sofás a medida, teniendo en cuenta las dimensiones del ambiente de la casa en que se van a ubicar.
En un negocio de cadena es difícil encontrar un modelo que cumpla todos los requisitos del estilo. Comprar un mueble genérico puede romper la atmósfera y arruinar el interiorismo del espacio.
En cambio, un fabricante especializado puede satisfacer prácticamente todos los deseos del cliente en materia de estilo y funcionalidad. Desde un sofá modular gris de cuatro cuerpos tapizado en bouclé con cojines azules para un grupo de amigos jóvenes que viven juntos hasta un sofá curvo de terciopelo terracota con asientos deslizantes para una pareja con muchos años de matrimonio.
¿Los sofás modernos se utilizarán el próximo año?
Debido a sus formas orgánicas y a su configuración flexible, los sofás modernos se pueden adaptar a distintos estilos sin verse pasados de moda. Si en los próximos años las tendencias dan un giro hacia otra estética, existe la posibilidad de tapizar nuevamente con otros textiles que se adapten mejor a la misma. Por lo tanto, se puede invertir en un buen sofá moderno sin correr ningún tipo de riesgo.









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