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Qué debemos saber de la ITE: cuándo y cómo pasarla

fachada en reformas

La ITE (inspección técnica de edificios) es un sistema de control y prevención de riesgos que, al igual que otras inspecciones técnicas como la de vehículos (ITV) su trámite es primeramente recomendable hasta que pasa a ser obligatorio para aquellos edificios cuya edad de edificación pueda comportar unas deficiencias lógicas por el paso de los años.

Esta obligatoriedad viene marcada por cada una de las administraciones autonómicas, encontrándose la gran mayoría entre los 30 y 50 años. Así, la inspección técnica de edificios en Barcelona se sitúa en los 45 años frente a los 30 que determina como plazo obligatorio la Comunidad de Madrid.

Factores y aspectos a inspeccionar en la ITE

La inspección técnica de edificios es una certificación que busca localizar, evitar y solventar posibles deficiencias, vicios ocultos en la construcción o simples defectos producto del transcurso del tiempo que puedan ocasionar daños a los inquilinos o viandantes.

De esta forma, cada cierto tiempo de forma obligada, pero también de forma voluntaria si así se requiere, se estudian aspectos como los siguientes:

  • Estado de la estructura y cimentación
  • Interior y exterior de la fachada
  • Medianeras
  • Paramentos que puedan desprenderse (cornisas, salientes, ornamentos etc.)
  • Cubiertas y azoteas
  • Redes generales de fontanería, saneamiento y electricidad
  • Accesos a la edificación
  • Eficiencia energética del edificio

Este último punto, responde a la también obligatoriedad de poseer un certificado energético, aunque sea cual sea el resultado de este (de la A de muy eficiente a la G de muy deficiente), no influirá más que como recomendación y como base para un plan de ahorro energético.

Resultados de la ITE

Según el tipo de deficiencia, la gravedad que suponga para la seguridad de vecinos y viandantes, así como el número de deficiencias totales detectadas, el estado general de una edificación está sujeto a la siguiente escala de resultados: 

  • Muy grave
  • Con deficiencias graves
  • Con deficiencias leves
  • Sin deficiencias

En aquellos casos en las que se hayan detectado deficiencias, ya sean leves, graves o muy graves, el técnico profesional al cargo de la ITE deberá comunicarlos de manera inmediata tanto a los propietarios de la edificación como al Ayuntamiento del municipio donde se encuentre construido.

Con este informe en la mano, los propietarios podrán por su propio pie tomar las medidas oportunas para solventar la deficiencia o esperar a que la Agencia de la Vivienda dictamine si el edificio es apto para ser certificado o no apto, indicando esta misma las líneas de actuación a seguir para finalmente ser calificado como apto.

Otros casos en los que solicitar la ITE

Tal como indicábamos, la ITE es de obligado cumplimiento en edificios con ciertos años determinados por la comunidad autónoma donde se encuentre, pero también puede requerirse en otros supuestos o pasarse de forma voluntaria cuando se sospeche de deficiencias o vicios ocultos.

Otros de los supuestos por los que se debe pasar la ITE son si lo determinan los programas u ordenanzas locales o si nos queremos acoger a un plan de ayudas a la rehabilitación y conservación de edificios.

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